Acerca de Elena Vélez

Licenciada en Psicología. Técnica especialista en Educación Infantil. Posgraduada en Psicopatología Infanto-juvenil. Formación complementaria en educación emocional e Inteligencias múltiples.

Va de barcos….

Crecí anhelando que sus majestades orientales me trajeran algún año el super barco pirata; nunca sucedió, por aquello de que las habas no daban para semejante despliegue naviero.

Los piratas eran “lo más”, super aventureros, valientes, intrépidos, se dedicaban a buscar tesoros en el mar….. ¡Un momento! ¿En el mar crecen tesoros? ¿De dónde salían esos cofres llenos de oro? Nunca me lo pregunté, simplemente los piratas molaban.

Con los años entendí que los piratas eran los malos super ilegales que saqueaban y abordaban barcos de “los buenos”, muy legales ellos, que transportaban riquezas de países conquistados al suyo, y de paso personas para salvarlas/esclavizarlas al servicio de una civilización superior.

Más mayorcita he visto como los cofres de monedas se han transformado en petróleo, gas, diamantes, coltán…. Que “los buenos” siguen trayendo de forma legal a nuestras tierras, que por lo visto siguen siendo más merecedoras de estos recursos que su lugar de origen. Los esclavos ya no hace falta traerlos en barco, desde su casa pueden hacer el trabajo y ya aquí lo comercializamos.

Y esta historia se me ocurre esta semana conectando dos noticias:

– Volver a oír palabras como “reconquistar territorios”.

– Un barco que se dedica a rescatar tesoros –bueno, en realidad personas y familias a la deriva en el mar- y que resulta ser “malo” y no puede salir del puerto porque realiza una actividad ilegal.

20-01-2019 14-13-54 Sigue leyendo

¿Hay vida después de la Navidad?

Cuentan que sí, pero si crees que tu vuelta al trabajo después de la navidad es dura, ni te imaginas la vuelta al cole de tus hij@s.

A medida que se acerca el final de las vacaciones, y quizás como un modo inconsciente de irnos haciendo a la idea, empezamos a recitar cual mantras frases como “Lo que necesitáis son rutinas”, “Qué ganas tengo de volver a la normalidad” o “Qué bien nos va a venir la vuelta al cole”.

Y seguramente todas son ciertas, tampoco soy yo quién para juzgarlo. Pero sí me gustaría hacer una reflexión, una reflexión empática podríamos llamarle, sobre lo que supone realmente para los niños y niñas la vuelta al colegio después de las vacaciones de navidad.

Viene a ser algo así como acostarte una noche tras 15 días siendo el Rey de la casa, colmado de atenciones y obsequios, chutadísimo de azúcar y adrenalina, sin apenas normas que acatar…… y despertarte al cabo de pocas horas, de buena mañana, que te vistan, te desayunen, te pongan una mochila, te arranquen de cuajo la corona y ¡ale!, al cole que ya era hora.

08-01-2019 15-29-46     Pobrecitos, entran por la puerta de las aulas desolados: muertos de sueño, con mono de azúcar, destronados y sin entender qué ha sido de sus lujosas vidas de las que tan sólo hace unas horas disfrutaban. Sigue leyendo

¿Cómo lo hacían nuestras abuelas?

Hoy quiero compartir una inercia que observo desde hace años en mí día a día trabajando con familias y que me entristece: cada día sufrimos más y disfrutamos menos la educación de nuestr@s hij@s. Vivimos en la “sociedad de la información y la comunicación”, tenemos a nuestro alcance todos los conocimientos del mundo, y el acceso a ellos nunca había sido tan fácil; pero a pesar de ello nos sentimos más inseguros y perdidos que nunca. ¿Cómo es posible?

En este punto siempre me gusta hacernos la misma pregunta: ¿Cómo lo hacían nuestras abuelas? Sigue leyendo

Buscando sentido al sinsentido.

Dos tristes acontecimientos nos han sacudido las entrañas esta semana. Un acuerdo internacional para devolver a la guerra a personas y familias que llevan meses huyendo de ella; y un ataque terrorista que ha arrebatado de cuajo la vida de muchas personas.

Más que tristes son crueles, ya que ambos han sido intencionados, decididos y perpetrados por personas para hacer daño a otras personas. No son los únicos actos crueles, se suceden a diario en muchos lugares del mundo y se manifiestan de formas muy diferentes. La crueldad no siempre se explicita con actos: la omisión y el consentimiento son igualmente crueles, injustos y ,a mi modo de ver, igualmente incomprensibles si tenemos en cuenta dos cuestiones:

Primera: No elegimos donde nacemos, Sigue leyendo